La Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional San Francisco, alertó a su comunidad educativa tras detectar códigos QR que no pertenecen a la institución pegados en bancos de distintas aulas.
De acuerdo con la advertencia difundida por la Facultad, los códigos podrían redirigir a sitios externos preparados para obtener información personal o credenciales de acceso mediante una modalidad conocida como phishing.
La recomendación principal está dirigida a quienes escanearon alguno de esos códigos e ingresaron posteriormente sus datos del Campus Virtual: deben cambiar la contraseña de manera inmediata.
Hasta el momento no se informó públicamente cuántos códigos fueron encontrados, durante cuánto tiempo estuvieron colocados ni si se comprobaron accesos indebidos a las cuentas de estudiantes o docentes.
Cómo funciona el engaño
Los códigos QR permiten abrir una dirección web sin necesidad de escribirla. Esa comodidad también puede ser aprovechada para ocultar el destino real del enlace.
Al escanear un código adulterado, el usuario puede llegar a una página que imita el diseño de un sitio conocido. Allí se le solicita iniciar sesión y, si completa el formulario, los datos pueden quedar en manos de terceros.
Esta modalidad suele ser denominada quishing, una combinación de código QR y phishing. El código en sí no necesariamente infecta el teléfono: el principal peligro aparece cuando conduce a una página falsa y la persona entrega información sensible, descarga un archivo o autoriza alguna operación.
Qué hacer si escaneaste uno de los códigos
Quienes hayan ingresado su usuario y contraseña después de escanear un QR sospechoso deberían:
Cambiar inmediatamente la contraseña del Campus Virtual desde la dirección oficial de la UTN.
No volver a utilizar la contraseña anterior en ninguna otra cuenta.
Cambiar también la clave del correo electrónico si era igual o similar.
Cerrar las sesiones que permanezcan abiertas en otros dispositivos, si el sistema ofrece esa opción.
Revisar si existen accesos, mensajes o modificaciones que no reconozcan.
Informar el episodio a la Facultad a través de sus canales institucionales.
Evitar ingresar nuevamente al enlace para “comprobar” si era verdadero.
Una contraseña segura debe ser exclusiva para cada servicio. Reutilizar la misma clave aumenta el riesgo porque, si una cuenta queda expuesta, los atacantes pueden probar esos datos en el correo electrónico, redes sociales u otras plataformas.
Cómo reconocer un QR sospechoso
Antes de escanear un código colocado en un espacio público conviene observar si se trata de un sticker pegado sobre otro cartel, si presenta signos de haber sido añadido posteriormente o si no está acompañado por información institucional verificable.
Después de escanearlo, se debe revisar la dirección web antes de abrirla. También hay que desconfiar de cualquier página que solicite contraseñas, datos bancarios o información personal sin una razón clara.
Ante la duda, lo más seguro es cerrar el enlace y acceder al servicio escribiendo manualmente su dirección oficial.